jueves, febrero 17, 2011

extremadamente* raro..

          Al principio hice caso omiso al alboroto.. pero tanto barullo me jaló la mirada y observé detenidamente a ese grupo de individuos.. se establecieron en una esquina cerca a mi sitio de agonía "el sillón", cuando derrepente.. todo se nubló y todos desaparecieron, sólo había una pequeña luz intermitente que provenía de esa dichosa esquina, con mucha curiosidad y temor fije mi mirada en esa luz, y pude apreciar a un individuo alto, de tez clara y cabello ondulado.. no puedo expresar con palabras lo que sentí en ese momento.. pues era algo que nunca había experimentado.. Uhmm.. cuando intenté acercarme a él, sentí un retortijón en el estómago y me dio ganas de vomitar, avergonzada rápidamente corrí al baño, dejándole una mala impresión..

            Como era de suponerse, el vaso de "gaseosa" del dichoso cumpleañero me hizo daño, me sentía débil, mareada y con dolor de estómago.. luego de unos minutos me dirigí de nuevo al sillón, todo estaba como antes.. extraña situación que pienso yo, fue ocasionada por mi malestar. Al ver mi cara de pesadez.. se me acercó Mirco a preguntarme qué es lo que pasaba, como no quería ser una aguafiesta (sí es que ya no lo era..) solo le dije que tenía dolor de barriga y que quería descansar por unos minutos, él muy amable dijo: Espero te mejores!, en ese momento levanté mi cabeza para decirle: Gracias! y sentí que alguien me miraba fijamente.. voltie para saber quién era.. y de nuevo todo se oscureció y sólo quedamos "El bendito individuo" y yo.. asustada me sobé los ojos y observé nuevamente.. y todo ya había vuelto a la normalidad.

            Con mucha curiosidad pregunté a Mirco, cuál era el nombre de ese chico, con una sonrisa en su rostro me contesto: Ahh él es Walter, un amigo del barrio. Por qué? ..Con mucha vergüenza dije, no por nada solo curiosidad, dudo que me haya creído.. pues todo el mundo sabe que detrás de un nada existe un TODO.

Y todo era tontamente lo que sentía en ese momento, al recordar su mirada en plena oscuridad.. su cabello ondulado moviéndose por el aire y su sonrisa que me inspiraba ternura.. Ahora puedo darme cuenta lo que realmente me había pasado en ese momento..  Me había atraído por PRIMERA vez alguien..

..entre la multitud*

En esta desafortunada situación, se me acercó un chico con cara amigable (diferenciándose de todos los pícaros ahí mirándome); María lo presentó, se llamaba Mirco, tuvimos una conversación grupal por unos minutos, luego me aburrí y me senté otra vez. Mi garganta estaba seca, así que le pedí al cumpleañero un vaso de gaseosa; él todo afanoso me lo trajo de inmediato, me acomodé en mi lugar de agonía, el sillón, direccioné el vaso a mi boca y digerí la bebida.

Al instante sentí un sabor amargo, un ardor en mi barriga y esa sensación de más sed; supuse que el dichoso vaso contenía alcohol, pues una gaseosa no me iba a causar algo así… caminé hacia la cocina, furiosa le reclamé a Chester, pero estaba tan ebrio que seguro ni me entendió, pues se me acercó y me quiso poner el brazo en los hombros diciendo: ¡Disfruta la fiesta!, me arrinconé en la pared y poco a poco fui llegando al sillón.

Sabía que no era buena idea ir a esta disque fiesta, ya que la gente a lo único que va es a conquistar a alguien y beber hasta morir; cosas con las que no siento afinidad. Pero bueno ya estaba ahí, lo único que anhelaba era que las horas pasaran volando. Reposé mi cabeza en ese viejo sillón, estaba mirando a mis amigas bailar cuando de repente escuché un barullo giré hacia la derecha estaban entrando un grupo de muchachos a la casa…


el ritual*..de "producirse"

Ellas se alistaron durante media hora, yo las observaba con admiración pues tenían todo un ritual que a mi parecer era muy complicado y frívolo. Al término de su proceso de transformación, quedaron “llamativas” y ambas me vociferaron: ¡¿Y tú no te vas a hacer nada?! A lo que respondí: No. María me dijo: Ponte este polo y hazte una media cola. Nerviosa dije: ¿Por qué tengo que cambiarme de polo?, sonriendo me dijo: No por nada, solo para que no ensucies tu ropa (En ese momento no había entendido el tono disimulado que ella uso para decirme que me vestía mal).

Puesto el polo, me hizo la famosa media cola y salimos. La casa de este “vecino” quedaba muy cerca, al llegar nos presentó unos amigos, recuerdo amenamente a dos tipos: Martín y Boris, uno era muy alto y el otro muy gordito. A los pocos minutos, tuve que sentarme en uno de los sillones, pues estaba algo mareada por el olor a cigarro, observando el panorama vi lo que tanto detestaba: la embriaguez; mi peculiar forma de ser nunca me hubiera permitido llevarme bien con el alcohol pues este tipo de sustancia no genera nada bueno, muy bien me lo enseñó mi padre, mediante desagradables episodios a lo largo de los años que me hicieron comprender que el alcohol me odiaba; pues le gustaba herirme.

el dichoso* ..cumpleaños del vecino!!

Un día, María, una buena amiga, me invitó a pasar el fin de semana en su casa, ella era una persona que había conocido mucho más el último año de colegio, me caía muy bien, teníamos varias cosas en común y no percibí ninguna mala intención en su invitación; entonces consulté a mi mamá y ella se comunicó con la madre de María, aclararon puntos y fui a su casa.

Al llegar, me di con la sorpresa que una compañera de colegio, Irene, estaba en la puerta de la casa, la saludé y rápidamente me dijo: ¿Tú también te vas a quedar?,  en mi asombro respondí: Eso creo. Tocamos el timbre, María salió nos recibió muy bien, pasamos a la casa. En la sala se encontraba su amable madre, ésta se dirigió a la cocina a prepararnos algún aperitivo (como siempre ella tan atenta), subimos a su cuarto a dejar nuestras cosas, ahí estuvimos conversando un buen rato, luego escuchamos el llamado de la Sra. y bajamos; es ahí cuando María me comentó que quiso invitar también a Irene, porque supo que se encontraba muy triste y sola en su casa; le dije que me parecía muy amable de su parte y que no tenía ningún problema pues ella me caía bien.

Después de unos minutos, su madre le preguntó si iba a ir al cumpleaños de Chester (un “amable” vecino, según la mamá), ella respondió que no sabía aún, entonces le dije: ¿Vas a salir?, ella respondió: ¿Me podrían acompañar?... Irene dijo que no había problema, la mamá al ver mi indecisión me dijo: “No pienses mal, es un buen chico, yo conozco a su familia, van  y regresan temprano”, me sentí incómoda ante esta situación pues no había escapatoria, así que subimos a “cambiarnos” para ir al dichoso cumpleaños de Chester.

Ingrato mundo terrenal..*

Habían pasado 17 años de mi existencia en este ingrato mundo terrenal, no me había pasado nada extraordinario, había hecho lo que toda típica niña de su casa hacia (aunque les suene extraño, era aún una niña): estudiar, comer, dormir y tener una que otra amiga en la escuela. Recuerdo con un poco de vergüenza que era algo desarreglada, pues no poseía algunas características y cualidades “femeninas”, ya que mi belleza se encontraba en una parte peculiar de mi cuerpo: Mi cerebro.

Veía con gran asombro a compañeros de aula, amigos y familiares de mi edad que tenían actitudes que ante mis ojos eran “extrañas”; pues les gustaba personas del sexo opuesto, mantenían una relación y hasta pensaban en un futuro juntos. Para mí, eso era algo tonto, yo no había tenido ningún tipo de atracción hacia otra persona y el único futuro que apreciaba era “El ser una persona exitosa”, estaba en mis planes adquirir un departamento y quizás tener la compañía de algún animal, pero ninguno de éstos era de mi completo agrado.

Disfrutaba la compañía de mis amigos, recuerdo con gran gratitud a un grupo especifico, pasé con ellos momentos inolvidables. Por esos días la amistad fue el lazo más fuerte que pude conservar, pues en mi vida familiar no todo era color de rosa, mi corazón estaba debilitado pero poseía aún fervor para aclamar el cariño de esas personitas que iluminaban mi vida.

This is just the beginning*

No me callaré más!
Tengo tanto para decir… pero no sé si hago bien en escribirlo, pues creo que bastaba con tener estos recuerdos en mi corazón; ahora los tendré en una hoja de papel que sin vida puede llegar a expresar el conglomerado de sentimientos que brotan de mí haciéndome caer de nuevo en ese pozo de tristeza del cual no puedo salir…

         Dije que algún día escribiría esta fantástica travesía que encarno mi vida durante dos años y seis meses; él bien sabe que hubiera querido su compañía para la eternidad… pero las cosas suceden por algo. Y ahora el único consuelo que tengo en mis noches de soledad es soñar…

         Soñar con que algún día él leyendo estos humildes párrafos… me recuerde, derrame un par de lágrimas “de alegría” y sonría por los gratos momentos aquí expresados pero lo más importante es que reconozca que como el amor que yo sentía por él, NINGUNO… Lamentablemente mi intuición me dice que él, sólo me odiará más por hacerle perder su tiempo…

         Hasta hace poco, tiempo que compartía conmigo… ¡Tiempo que extraño!, cada instante que pasaba junto a él era un remolino de emociones, amaba esos momentos, aunque a veces hayan sido algo agobiantes… ¡No me importaba! …Pues junto a él todo parecía perfecto…

         Una utópica perfección, que recién comprendí no me podía durar para siempre.